Hay manos que nacieron con
guantes de caricia,
manos que están colmadas de la
flor del deseo,
manos en que se siente un puñal
nunca visto,
manos en que se ve un
intangible cetro;
pálidas o morenas, voluptuosas
o fuertes;
en todas, todas ellas, puede
engarzar un sueño.
Pienso en tu sexo.
El peruano César Vallejo
Simplificado el corazón,
pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha,
está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.