Cual rayo de luz,
Llegasteis a mí
Era tanta tu belleza,
que pensé
Si muerto estaría
Salte de mi cama,
y cuenta me di
Que por solo ropa la piel traía.
El trino de tu reír,
me hizo recordar
Que este era el edén.
Os invite a entrar cubrí viendo mi cuerpo
Tan solo con las manos.
Afuera el astro rey reía de mí.
Y en esa mágica mañana
Fuimos Adán y Eva
Por testigos el sol,
y miles de aves
Que parecían aplaudir,
nuestra hermosa desnudes.