las manos recorrieron el cuerpo lentamente de manera insinuante con la yema de los dedos el sonido ululante al roce de tus cabellos la lengua asomándose entre los labios abiertos
el movimiento de tus senos al respirar agitada mi boca desea alocada pasearse entre ellos seguir con las caricias alimentando ese fuego que anida en lo mas hondo con todo mi esmero provocar que tu cuerpo se transforme en receptor de sensaciones ahí, allá,
mas arriba por todas partes y los temblores se incrementan y los sonidos son retumbares y los cuerpos que se tensan para después relajarse espasmos casi infernales de calores y humores todo tu ser trastornado por ese fuego ardiente que te abrasa internamente en lo mas profundo de tu ser y al final un suspiro que te deja displicente
como una imagen preciosa sobre el lecho desmontado por lo que has podido sentir abandonada a lo que te ha hecho vivir