En el tiempo de los buques de vela, en una ocasión un joven marinero que estaba por primera vez en el mar se vio envuelto junto con el barco en una tormenta fuerte en el Atlántico Norte.
Se le ordeno subir a orientar la velas. Cuando el joven marinero comenzó a ascender, cometió un error y miro hacia abajo.
El balanceo del barco combinado con las olas altas le constituyeron una experiencia atemorizante que hizo que el joven comenzara a perder el equilibrio.
En ese instante, un marinero mayor que estaba bajo el le grito: “¡Mira hacia arriba, hijo, mira hacia arriba!”El joven marino miro hacia arriba y recupero su equilibrio .
Cuando las cosas parezcan malas reflexiona para ver si no estas mirando en dirección equivocada